12.- VAMOS AL CIRCUITO.- Parte I (Motoristas iniciados)

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12.- VAMOS AL CIRCUITO.- Parte I (Motoristas iniciados)

Mensaje  Invitado el Lun 27 Abr 2009, 17:21

12.- VAMOS AL CIRCUITO.- Parte I (Motoristas iniciados)


Hemos cubierto ya nuestra primera etapa como motoristas. Hemos recibido nuestro bautismo de fuego, por así decirlo, en la calle y en la carretera y ahora lo que procede es inscribirse en un cursillo de conducción en circuito. O, tal vez, ya hemos pasado por modelos racionalmente urbanos, primero, y modestamente ruteros después, y ahora nos vemos con nuestra primera superdeportiva tras tantearla durante los primeros kilómetros. Es el momento que esperábamos desde hace mucho tiempo, desde aquellas ocasiones en que presenciábamos las hazañas de los mejores pilotos de los últimos tiempos: nos atrae esa necesidad de creernos, por un día, uno de ellos. Ya sea porque lo necesitamos para mejorar nuestra conducción o porque sentimos el deseo de franquear esa barrera que separa el asfalto vulgar y compartido de la calle con el pavimento sagrado que alfombra cualquier templo de la velocidad el caso es que… Vamos al circuito.

Existen una serie de obstáculos que se levantan como muros sicológicos para el novato, creando dentro de él, en muchas ocasiones, el temor, el desánimo o ambas cosas. Se trata en muchos casos de dudas técnicas y preocupaciones relacionadas con la puesta a punto de la moto que suelen crear la sombra de la duda y la desconfianza en el principiante, y, además, un temor tan suplementario como injustificado.

Vamos a tratar de despejar algunas de esas dudas que se crean en la mente del novato antes de acudir al circuito y después de escuchar las conjeturas desviadas y las conclusiones fallidas de otros amigos que han ido un día por delante de él. Vamos a tratar, asimismo, de ahuyentar los fantasmas que crean en su ánimo algunas personas que se ven con frecuencia en los circuitos y que pretenden que sea su máquina, y no ellos, la que, a base de sofisticados accesorios o de ajustes tan críticos como los de un lanzamiento espacial, se pula y perfeccione para poder salir a la pista.

Vamos al circuito por primera vez y para ello tendremos en cuenta, en principio, cuatro cuestiones fundamentales:

La más importante: La mentalidad. Más importante aun: "El Sitio". En otro término, los neumáticos; y en un subtérmino, la amortiguación.


¿A qué se refiere la alusión a los dos últimos puntos?

A que se entiende que nadie va a acudir al circuito con los neumáticos en los alambres ni con la moto blanda como un chicle. A partir de ahí y con ello cumplido, los neumáticos y la amortiguación ocupan, para el principiante, un segundo plano a la hora de internarse en una pista de carreras.


La mentalidad.


¿Qué actitud debo tomar, cuál es la mentalidad apropiada para acudir a un circuito por primera vez?

Una pista de carreras posee el mejor asfalto en las mejores condiciones que jamás hayamos visto en ninguna vía pública. Una pista de carreras tiene una anchura ciclópea, inimaginable en la más generosa de las rutas que transitamos a diario u ocasionalmente. Esas dimensiones pasarán por alto, perdonarán, casi cualquier error, cualquier exceso que no tendría cabida, ni en la más remota de las posibilidades dentro de cualquier carretera.

Vamos a ir rápido. Rodaremos con plena libertad, sin la agobiante presión de las normas y sus medios coercitivos, sin la amenaza de férreas estructuras afiladas en el contorno de ninguna curva, sin el súbito temor de que un coche salga a nuestro paso. A poco que nos lo propongamos, vamos a ir rápido de verdad.

Casi sin límites. Sin límites por encima, pero tampoco por debajo; es decir: no nos creemos fobias. Si rodamos dentro del grupo de un cursillo, no tenemos que dar lugar ni siquiera al pensamiento de que puede aparecer un piloto fulgurante en cualquier momento que corte de cuajo nuestra trayectoria cuando estamos a punto de abordar un viraje.

El límite por arriba nos lo marcaremos nosotros mismos, y para irlo situando lo más alto posible desde el principio, adoptaremos una mentalidad:

Para ir rápido hay que estar tranquilo. Éste es el contrasentido de la velocidad.

No pretendo hacer en este apartado un ensayo filosófico para establecer la diferencia entre lo que es sentirse tranquilo pero concentrado y lo que es relajarse hasta dejarse invadir por el sueño.

Curiosamente, las prisas no son nada buenas para ir rápido.

Si salimos a pista nerviosos y apresurados, nuestras maniobras van a atropellarse desde la primera curva, perderemos la soltura necesaria para sincronizar a la centésima nuestros movimientos, nos atrancaremos y, como consecuencia de ello, se nos acumulará el trabajo. Aparecerán enseguida los errores, que, yendo tan de prisa, no tardarán mucho en sacarnos de la pista, a pesar de esos maravillosos diez o doce metros.

Vamos al circuito relajados, sin presiones; concentrados para hacerlo bien. Tenemos que buscar esa equivalencia: Ir rápido=Hacerlo bien.

Alguno se preguntará cuánto de relajado van los pilotos que ve correr en televisión.

Eso es algo completamente distinto. Ellos, independientemente de lo rápido que vayan, está compitiendo; están metidos dentro de una carrera donde intervienen otros factores como el estudio del rival, el arrojo o la búsqueda del límite, porque se sienten presionados por un objetivo: Ganar.

Nosotros, cuando vayamos al circuito, no tenemos que llevar más presión encima que la que infla nuestros neumáticos y no vamos a ganar otra cosa que no sea amistades y una buena satisfacción al final. Para hacerlo bien, para ir rápido, tenemos que ir un punto por debajo, ir a un 80% de nuestras posibilidades, como máximo.


El sitio.

En muchas ocasiones a lo largo del tiempo, hemos escuchado una y otra vez a nuestro no suficientemente venerado Ángel Nieto hablar de "El Sitio". Cuando da una opinión sobre el estilo, las formas y la eficacia de un piloto que le gusta, suele rematar el comentario diciendo: "Le veo muy bien. Va por El Sitio."

Se habla de "El Sitio", precisamente, porque sólo hay uno. Cuando se pretende ir deprisa, sólo existe un sitio por el que pasar; cuando nos estamos acercando a los tiempos rápidos, a los límites de la pista, sólo hay un sitio… , bueno, sólo hay uno hasta que Rossi inventa otro nuevo en El Sacacorchos o aparece Jorge Lorenzo por una trazada inverosímil y… Pero ésa es otra historia, porque hablamos de nosotros, que no somos ninguno de los dos.

Antes de cualquier otra pretensión, tenemos que descubrir y aprender cuál es ese sitio en cada una de las curvas. Lo buscaremos en cuanto hayamos completado la primera vuelta para calentar las gomas. Iremos desde el piano exterior en la entrada de la curva a tocar el interior en el ápice, y desde ese punto otra vez hasta el piano exterior saliendo de la curva en plena aceleración. Si no nos vemos capaces de encontrarlo, lo descubriremos siguiendo el rastro, hasta donde alcancemos a verlos, del paso de los más rápidos. Esto no supone ningún problema, evidentemente, en un cursillo de conducción porque el monitor nos lo mostrará, incluso habrá unos conos colocados en los márgenes de la pista que nos ayudarán a orientarnos.

El sitio es, en definitiva, la trazada ideal. Es el fundamento y la base para ir rápido. Se decía antaño que el piloto era un delineante en el circuito y su rueda delantera el tiralíneas.

Hasta que no sintamos que vamos por el sitio -eso lo notaremos con una marcha suave, que no lenta, y enlazada de la moto, sin correcciones, sin apurar y sin sentir que ninguna curva se nos viene encima- no intentaremos apurar las frenadas ni trataremos de salir muy rápido; dejaremos eso para más adelante.


Los neumáticos.

Es el gran coco para muchos principiantes que se adentran por primera vez en el circuito. "Éstos se aguantan bien, pero no avisan. Éstos son un poco duros pero los ves venir. Con éstos me siento muy a gusto, pero en las curvas rápidas no me dan confianza. Éstos otros me gustan mucho, pero con ellos cuesta meter la moto en las curvas. Éstos no me gustan nada: la moto se hace muy rígida y lenta en las curvas enlazadas."

¿Qué significan todos estos comentarios? ¿Cómo tomar estas frases, que suenan, una tras otra, como sentencias para el que pisa por primera vez un circuito?

Básicamente, nada. En general, debe tomarlas como parte de la atmósfera que inunda una pista de carreras. La mayoría de esos comentarios serán, simplemente, el brote de una serie de manías, escepticismos y, a veces, exorcismos que nunca debe creerse el principiante. Sin entrar a valorar si son o no ciertos; simplemente, no van con él. Son otra historia.

El neumático que montan las superdeportivas o las naked…, o casi me atrevería a decir que las custom de hoy día permiten lo más insospechado en la pista. Un Michelin Pilot Road o un Metzeler ZC, neumáticos ruteros donde los haya, te permiten, sin temor a exagerar ni un ápice tocar rozar con la rodilla en el asfalto, prácticamente, en cada curva del circuito.

Pongámonos en el caso de que vamos al circuito con nuestra flamante RR; pongamos también que desmontamos los avisadores de las estriberas porque algún amigo, supuestamente más avezado que nosotros, nos ha recomendado que así lo hagamos ante el posible riesgo de un enganchón en una grieta del asfalto. Bien, sea cual sea el neumático que calce nuestra moto, o bien de serie o bien recomendado, no tendremos ningún problema para rozar con el extremo de esa estribera -las más elevadas y retrasadas del mercado- en el asfalto. La pista lo permitirá. Podremos mirar el ápice de la curva, tirarnos en su busca y recorrer todo el interior de la curva inclinados como en un Gran Premio; pero ¡ojo!

Otra cosa es abrir gas.

Algo muy distinto es el neumático trasero aguantando toda la tracción del motor, sobre todo si somos bruscos con el acelerador. Eso es diferente. Por ello, cuando lleguemos a la primera curva del trazado, su peralte nos estará esperando para acogernos con su maternal gravedad; podremos entonces mirar hacia el ápice, olvidándonos por completo del agarre de los neumáticos: Se aguantarán sobradamente. Tan sólo habrá que guardar un punto de prudencia, de suavidad y de progresividad a la hora de enroscar el acelerador, y únicamente si somos especialmente impetuosos.

Nombraremos ahora tres puntos sobre nuestros neumáticos a tener en cuenta antes de entrar con la moto en pista por primera vez:

--1º.-Algo tan evidente que casi sonroja nombrarlo; pero para evitar negligencias… Que los neumáticos se hallen en buen estado.

--2º Revisar las presiones. Lo recomendable para el circuito es que vayan con medio kilo menos que en la calle; es decir: en el caso habitual de las deportivas, 2.0 delante y 2.4 detrás; cuando circulando por carretera llevan 2.4 y 2.9 respectivamente.

--3º.- Durante la primera vuelta, nos dedicaremos exclusivamente a calentar las gomas, describiendo sin complejos esas eses que vemos hacer a los pilotos en televisión.


La amortiguación

Otro coco, aunque sensiblemente menor que el de los neumáticos, que no deja de pesar sobre la mente del que se interna por primera vez en el circuito. La amortiguación se presenta como otra ciencia inexacta sobre la que, como tal, se abre un mar de especulaciones y un extenso campo para los que pretenden una apariencia muy superior al verdadero peso de sus conocimientos.

De una forma muy general, la suspensión delantera, la horquilla, trabaja principalmente en un circuito para absorber la frenada. No vamos a hacer tope, que es el principal peligro que podemos encontrar, con una horquilla invertida hallándose en buen estado y reglada en una de sus posiciones intermedias. La suspensión trasera, el amortiguador, trabaja principalmente para absorber el efecto de tracción de la moto en el momento de acelerar. Al igual que la horquilla, difícilmente, si está graduado en sus posiciones intermedias se va a mostrar débil, blando, acelerando a la salida de cada curva.

La suspensión no tiene más misterios para empezar a rodar. Cuando tracemos por El Sitio, empezarán a aperecer los tiempos, y con ellos las apuradas de frenada y tratar de aprovechar cuanto antes todo el potencial de nuestro motor para salir catapultado de la curva.; entonces será cuando busquemos las cosquillas a los neumáticos y buscaremos afinar la puesta a punto tanto de la horquilla como del amortiguador.


Fuente: www.portalmotos.com

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Re: 12.- VAMOS AL CIRCUITO.- Parte I (Motoristas iniciados)

Mensaje  Demo Racc el Jue 25 Jun 2009, 22:20

La verdad loco, me lei entera la guia y me copé, la voy a imrpimir y la voy a tener como un libro, cerca mio siempre.


Dante
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Re: 12.- VAMOS AL CIRCUITO.- Parte I (Motoristas iniciados)

Mensaje  Invitado el Mar 21 Dic 2010, 20:39

la verdad muy buena data

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Re: 12.- VAMOS AL CIRCUITO.- Parte I (Motoristas iniciados)

Mensaje  Invitado el Lun 29 Ago 2011, 21:18

muy bueno, siempre viene bien repasar el manual

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Re: 12.- VAMOS AL CIRCUITO.- Parte I (Motoristas iniciados)

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